
Aunque meses antes de que saliera a la luz ya podíamos hacernos una idea de que su próximo trabajo estaría cargado de fantasía, purpurina y muchas cosas bonitas (gracias a las pistas que fue dejándonos en su perfil de Instagram), en realidad no sabíamos que lo que de verdad se escondía detrás del título del séptimo álbum de Taylor Swift, ‘Lover’, era una especie de carta de amor creada a base de nuevos sonidos pop y colores pastel que hacen que los momentos de oscuridad de ‘Reputation’ se conviertan en algo del pasado.
Para la artista “el amor es complejidad, es lucha, es dolor, es alegría, es esperanza, es igualdad”… y precisamente todo eso es lo que podemos encontrar a lo largo de los 61 minutos en los que transcurre ‘Lover’. Y, por supuesto, 18 canciones que Swift ha compuesto con el fin de celebrar el amor en toda su complejidad, comodidad, formas y caos.
Algunos ya se han atrevido a calificar esta balada como uno de los temas más románticos de Taylor Swift hasta la fecha y eso que no son pocos. De hecho, los sentimientos que confiesa en las letras hacia su amado son tan puros que hizo saltar todas las alarmas de un posible compromiso entre ella y Joe Alwyn. Haya o no haya boda, lo que sí sabemos es que es una de las canciones favoritas de la propia artista y que decidió bautizar su séptimo disco con el título de la misma porque es “un ejemplo perfecto de lo que estaba intentando hacer con este álbum”.